La gestión de las emociones no es un trabajo sencillo al afectarnos directamente a nuestros estados de ánimo. Sin embargo, cuando son otras personas cercanas de nuestro ámbito personal quienes tienen que decidir sobre algunas circunstancias que nos rodean, aceptarlo puede ser un gran reto. Hoy compartimos tres consejos prácticos para tener en cuenta y saber afrontar estos procesos de forma efectiva.

“Y es que no siempre lo que hacen los demás nos parece acertado”. Cada persona tiene una visión del mundo y actuará conforme dicte su experiencia. Esto se estrecha aún más en los círculos personales, como pueden ser las familias o las parejas. En muchas ocasiones, las personas más cercanas a nosotros toman decisiones que no llegamos a compartir y eso nos molesta.

¿Cómo gestionar estas emociones?

Análisis inicial

Si tomamos como ejemplo que nuestra pareja toma una decisión personal que a nosotros no nos gusta, ¿cómo solemos sentirnos? Normalmente, pueden mostrarse ciertos rasgos de rechazo, o bien, enfado. En otras ocasiones, “hacemos como que no nos molesta, callamos y, posteriormente, suele salir en otro contexto que nada tiene que ver con esa situación”. Es el peor de los casos, ya que las diferencias aquí pueden ser mayores “al mezclar situaciones” distintas y no decirlo a su debido tiempo.

Por mucho que nos pese y aunque en ese momento no seamos conscientes, quizás esa persona “pueda estar tomando una decisión que no es la acertada”, pero si llegamos a aceptarla e interiorizarla incluso siendo contraria a nosotros, pueden darse algunos principios:

Quizás no dispongamos de toda la información, o bien, no conocemos todos los detalles de este asunto, lo que permitiría que la posición del observador “gane adeptos”.

-Seguramente, esta persona también tiene que tener un aprendizaje del que no somos conscientes en primera instancia. Si esta decisión nos afecta a nosotr@s también, puede que el aprendizaje sea mutuo aunque inicialmente solo observemos un conflicto.

Nuestro EGO actúa

Las caras del EGO actúan generando miles de emociones contrarias a nuestro ser en forma de envidias, discusiones, malentendidos y pensamientos limitantes. Controlarlo no es tarea fácil, pero realmente NO somos nosotros.

Cuando el EGO aparece, miles de emociones florecen. En este caso, si no se actúa en consonancia a lo que nosotros pensamos, mayor es la rabia que nos produce porque, ¿qué poder tenemos que ejercer sobre los demás para que ellos hagan lo que queremos? Este principio no pertenece a nuestro ser y, por tanto, aparecerá de mil formas distintas.

¿O no te ha ocurrido que personas cercanas a ti tomen la potestad de criticar las decisiones de terceros? En parte, se trata de un símbolo de inseguridad que se muestra a modo de herida en nuestro interior. Por tanto, cuando se muestre, no tienes que sentirte culpable. Uno de los principios básicos del ho´oponopono nos confirma que los conflictos que se muestran en nuestra realidad es un claro ejemplo de la necesidad de sanar interiormente.

Respuesta emocional

Los dos puntos anteriores nos indican las respuestas emocionales que se pueden dar, aunque no sean las que realmente nos merezcamos. Sentirlas no es malo, pero mantenerlas durante una jornada al completo sí que lo es. Por tanto, algunas ideas a aplicar:

-Inicialmente y cuando nos cueste asimilar mucho una situación que viene de imprevisto, podemos incluso tomarnos un pequeño descanso para asimilarla. Esta parte es muy importante, ya que la vida puede sorprendernos de muchas maneras, a veces incluso de forma dolorosa. Si esto sucede, “la persona puede venirse abajo” o incluso caer en la apatía o depresión por no darse el tiempo suficiente de aceptación. Puede ser tomar unos días de vacaciones, permitiéndote estar mal, o no realizando actividades. Es preferible parar en un momento dado y asimilar en primera instancia.

-Cuando el paso anterior esté dado y no entendamos porqué alguien decide algo así, o bien, por qué ha sucedido eso en nuestras vidas, puedes probar relajándote. No hace falta que tengas experiencia previa pero, en este caso, las meditaciones específicas en ho´oponopono pueden ser muy sanadoras cuando nos encontramos mal al poder limpiar en profundidad.

-Con independencia del tiempo que te lleve recuperarte, es importante que en el proceso de aceptación estés atent@ a dos circunstancias. Una de ellas, cómo van cambiando tus emociones y conforme lo vayas consiguiendo, felicitarte por ello. La segunda, ser consciente del aprendizaje que esa vivencia dolorosa te está mostrando y cómo puedes sacar un mayor partido en otras ocasiones.

Y tú, ¿te has visto inmerso en algunas circunstancias de este tipo? ¡Me encantará leerte en comentarios!